Destruyendo el Mito

¿Es mejor ser hijo único?

¿Tener un solo hijo

¿Cómo asumir tu decisión

La Sociabilización en los niños

¿Cómo ayudar a mi hijo a ser sociable...

El Bullying

¿Qué hacer cuando un hijo es victima.

Postres Fáciles

Torta super fácil de yogurt

17 de octubre de 2013

CUARTO ANIVERSARIO MI HIJO ÚNICO BLOG

Cuatro años acompañándonos, de sentirme identificada con muchas de ustedes en lo que se refiere a la maternidad. No ha sido fácil mantenerme vigente con mi blog, de hecho no lo es a la fecha. Sin embargo este blog me ha dado tantas satisfacciones que me es imposible dejarlo.

Ya no actualizo el blog como antes porque la Fibromialgia que me diagnosticaron a inicios de este año me lo impide hasta cierto punto. A veces me levanto tan débil que solo me provoca pasar acostadita en el sofá. Los días más difíciles que he tenido con esta enfermedad me han impedido siquiera prender la Pc. Así que bueno, sentarme a pensar en lo que voy a escribir también se me hace pesado...

Aprovecho los días en los que me siento bien para actualizar el blog, mantener el contacto en las redes sociales con toda mi gente de "Mi Hijo Único Fan Page" que a la fecha ya pasamos por mucho los 15,000 fans. Eso sin duda es lo que me anima a continuar. Nuestra comunidad ya no es de 100 ni de 1,000, ahora somos casi ¡¡16,000!! incluidos los fans de Twitter. 

Nuestra visitas se han mantenido igual año pasado y eso es más que suficiente para mi. Me alegra saber que cada día llegan personas nuevas a este blog y muchas deciden quedarse en el. ¡MUCHAS GRACIAS!

Algo nuevo y bueno que ocurrió este año es que me invitaron a colaborar como mamá bloguera del Portal Peruano "PADRES DE HOY". Algo que llego en el tiempo en el que andaba muy desanimada por tener un poco descuidado el blog. Así que aceptar ese nuevo emprendimiento sin duda es digno de mencionarse al cumplirse el cuarto Aniversario de "Mi Hijo Único".

Me encanta estar acompañándolas por cuatro años y deseo que todo marche bien y que estemos juntos por mucho más tiempo.

Mi blog ha crecido con mi hijo quien ya casi tiene 8 años!. Que rápido se paso el tiempo, pensar que cuando inicie este proyecto él no entendía porque mamá inició este blog y ahora él más que nadie es quien me alienta a seguir escribiendo y a continuar en este trabajo tan bonito (aunque no siempre fácil) como es ser una mamá con blog.

¡Feliz IV aniversario "MI HIJO ÚNICO" !

25 de septiembre de 2013

Tomar una siesta le ayudaría a tu hijo a mejorar su memoria

En una época en que el día promedio de los niños de preescolar está lleno de asignaturas obligatorias, un nuevo estudio ha descubierto que las siestas por la tarde no son una pérdida de tiempo.
Así es. en ves de eso, dormir un poco por la tarde podría en realidad mejorar la capacidad de aprendizaje de un niño al mejorar su memoria, según sugiere una pequeña investigación.
En un día típico, los niños en edad preescolar acumulan la información registrada durante el día aprendiendo el abecedario, resolviendo rompecabezas geométricos e interactuando socialmente en las áreas de almacenamiento a corto plazo del cerebro, afirmó Rebecca Spencer, autora principal del estudio y neurocientífica en la Universidad de Massachusetts, en Amherst.
"Una siesta permite que la información pase del almacenamiento temporal a un almacenamiento más permanente, del hipocampo a las áreas corticales del cerebro", afirmó. "A veces decimos: 'consúltalo con la almohada'. Bien, pues de eso estamos hablando: los niños tienen que procesar parte de la información que han recibido durante el día".
El estudio aparece en la edición del 23 al 27 de septiembre de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Muchos de los niños en edad preescolar del país pasan días más largos que sus padres que trabajan, ya que llegan a la escuela a las 6:30 a.m. y los recogen a las 5 p.m., señaló Spencer. "Todos dormimos poco, y el horario de los padres afecta a las horas de sueño de los niños", indicó.
Sin embargo, los niños en edad preescolar, sobre todo los mantenidos por los fondos públicos, son sometidos a la presión de pasar el día entero con lecciones diseñadas para preparar a los estudiantes para los primeros años de la escuela primaria, dijo Spencer.
Comentó que le preocupó escuchar que a los niños en edad preescolar tutelados por el estado ya no se les requería que hicieran la siesta. "Esa decisión no se basó en ningún conocimiento científico", indicó. "Ahora nuestra investigación proporciona una evidencia científica del valor de las siestas para los niños en edad preescolar".
Para realizar el estudio, los investigadores enseñaron a 40 niños de seis jardines de infancia del oeste de Massachusetts un juego de memoria visoespacial por la mañana. Se pidió a los niños que recordaran dónde estaban situados de 9 a 12 imágenes distintas en un cuadro.
Por la tarde, animaron a los niños o bien a dormir una siesta o a seguir despiertos. Las siestas duraron unos 80 minutos. Luego por la tarde y en la mañana siguiente, se hizo una prueba de memoria retardada a los niños de los dos grupos: los que durmieron y los que siguieron despiertos.
Los investigadores hallaron que aunque el rendimiento de los niños fue parecido en la mañana, cuando su capacidad de retención estaba fresca, los niños que no habían hecho una siesta olvidaban significativamente más cosas. Los que habían dormido recordaban un 10 por ciento más que los que habían seguido despiertos. Al día siguiente, los niños que habían hecho una siesta la tarde anterior obtuvieron una mejor puntuación que los que no. Los datos mostraron que un niño no recupera el beneficio de la memoria al dormir por la noche, afirmaron los investigadores.
Para entender mejor si los recuerdos se procesaban activamente durante las siestas, los investigadores llevaron a 14 niños en edad preescolar a un laboratorio del sueño para realizar una polisomnografía, un estudio del sueño que muestra los cambios que se producen en el cerebro. Los niños hicieron la siesta durante aproximadamente unos 70 minutos. Los niños que hicieron la siesta mostraron señales de haber enviado contenidos desde el hipocampo a la memoria a largo plazo.
"Por lo tanto, hubo evidencia de una relación de causalidad entre las señales de que el cerebro está integrando la información nueva y el beneficio obtenido mediante la siesta para la memoria", indicó Spencer.
Un pediatra no relacionado con el estudio afirmó que los hallazgos probaban lo que los médicos han sabido durante años. "Todo el mundo se beneficia de una siesta", afirmó el Dr. Peter Richel, jefe de pediatría del Hospital de Northern Westchester en Mt. Kisco, Nueva York. "Antes de este estudio, sin ningún dato sólido, muchos pediatras han aconsejado la siesta por la salud en general, por un menor número de infecciones estadísticamente hablando, porque se producen menos colapsos emocionales y se vive más feliz".
Sin embargo, algunos padres se resisten a la idea de las siestas, afirmó Richel. "Para los que compran camisetas a sus hijos de tres meses en las que pone 'Yale', esto puede ser difícil de aceptar", afirmó. A los padres de ambos extremos del espectro socioeconómico les puede resultar difícil valorar el descanso dentro de un horario muy ocupado, añadió.
Spencer afirmó que se han de volver a incluir las siestas para los niños en edad preescolar, y desea explorar modos de mejorar la experiencia de la siesta, con habitaciones oscuras y cunas o almohadas cómodas, por ejemplo.
¿La moraleja? "Las siestas no son una pérdida de tiempo", afirmó Spencer.

HealthDay

Desde
Fuente foto:
www.embarazo.taconeras.net 

10 de septiembre de 2013

La personalidad del hijo único. ¿De qué depende?

Actualización al 2026: Como mamá de un hijo único ahora adolescente casi un joven, puedo decir que la clave está en el amor junto a limites claros más responsabilidades de acuerdo a su edad. Las muestras de cariño nunca estarán de más. No solo los abraces. Diles lo mucho que los amas y lo importante que son para ti. Te aseguro que de eso nunca te vas arrepentir. Formaras niños sanos y equilibrados.

Las características propias de cada niño, sus habilidades sociales, su comportamiento, su personalidad están determinadas por el ejemplo que le han transmitido sus padres y las personas con quien se rodean, el hecho de no tener hermanos no indica que será un niño lleno de defectos y problemas.

Antes por ejemplo se pensaba que por el mismo hecho de ser hijo único ese niño estaba condenado a ser una persona egoista, caprichosa, solitaria y por lo tanto infeliz de por vida. Sin embargo no existe una regla general para todos los niños que han crecido sin hermanos. Al igual que cualquier niño con hermanos podrian ser egoistas, caprichosos y envidiosos o solidarios, sociables y generosos. La clave está en el modelo familiar que cada niño tiene en su vida.

Su personalidad

No hay nada exacto para medir la personalidad de los hijos únicos. Aunque es verdad que existen ciertos aspectos similares entre ellos, la  personalidad es definida en el transcurso de su vida; moldeada obviamente por sus padres y entorno. Aún así existen estudios científicos que muestran que los hijos únicos pueden mostrarse más ambiciosos, competitivos y conservadores frente a los modelos de crianza impartidos en sus hogares. Además, tienen mejores niveles de autoestima con respecto a otros niños de su edad; gracias a su dedicación, logran sus objetivos con mayor facilidad. Además de ser más exitosos en la escuela y en la Universidad.

La clave de su educación: Los padres

Como mamá de un hijo único procuro siempre que mi hijo se desarrolle en un ambiente tranquilo en casa, que juegue todo lo que sea necesario con niños de su edad y que reciba mucho amor y cariño de la mano con disciplina equilibrada. Estoy muy satisfecha con mi hijo, es un niño cariñoso, muy educado, sociable y muy aplicado en la escuela.

Aún así sabemos que no es fácil criar a un hijo. A menudo nos preguntamos ¿lo estoy haciendo bien?. ¿Voy por el camino correcto?. Muchas veces los padres nos volvemos sobreprotectores, los hacemos el centro de nuestras emociones y de nuestras expectativas, lo que se refleja en muchas exigencias de nuestra parte. Hay que recordar que nuestros hijos son solo niños no adultos pequeños.

Por otra parte cuando los padres se sienten culpables por no darle un hermano se intenta compensar los sentimientos con excesos de todo tipo, de protección, de regalos, de exigencias, etc. Esto sin duda en el futuro nos pasará la factura. Recordemos que la clave está en el equilibrio. Que no les falte nada a nuestros hijos de lo más importante: cariño, amor, educación, alimento y disciplina. Pero que no sobre la protección, los juguetes y regalos dados sin medida, las exigencias y los mimos.

Los padres debemos evitar que nuestros hijos únicos sean el centro de nuestra vida, olvidándonos de nosotros mismos, hasta el punto que descuidemos la relación con nuestra pareja. La disciplina además se da en equipo. Ambos padres deben ponerse de acuerdo al momento de disciplinar. Siempre con amor explicando el porqué del castigo y nunca con rencor y con colera. 

La personalidad de nuestros hijos no dependen de su condición como hijos únicos o con hermanos, su personalidad, su caracter, su manera de ver el mundo lo vamos haciendo juntos. Desde sus primeros años de vida en adelante por eso es importante que como papás y/o mamás les enseñemos más que con palabras con hechos. 

Recuerden que son niños pequeños, que están en formación, aún no tienen la experiencia que tenemos los adultos, no les exijamos más de lo que pueden dar. Valoremos sus esfuerzos y elogiémoslos equilibradamente. Nunca apliques disciplina con rabia. Brinda una disciplina basada en el amor y no en el rencor. Puedes dañar su autoestima.


Si procuramos estos consejos lograremos que nuestros hijos únicos crezcan y sean adultos felices. Que no tendrán que reprocharnos nada de lo que hicimos, al contrario nos devolverán incondicionalmente todo el amor que les dimos.

12 de julio de 2013

Cómo criar a un hijo único equilibradamente

Atrás quedaron las familias numerosas y cada vez es más normal ver parejas con un sólo niño, el cual suele ser estigmatizado con adjetivos como “mimado”, “malcriado” y “egoísta” pero, ¿hasta dónde esto es cierto? Los expertos nos hablan de los mitos y realidades a los que hay que enfrentarse al tener únicamente un pequeño

“Es que es hijo único”… ¿Cuántas veces hemos escuchado esta excusa para justificar el comportamiento de un niño que no sabe compartir o que es introvertido? Sin embargo, detrás de ello, existen varios errores que los padres suelen cometer al mantener toda su atención en un sólo hijo.

El doctor en psicología y pedagogía, Valentín Martínez-Otero, explica que la personalidad del hijo único depende más de cómo es criado que del hecho de no tener hermanos, por lo que los papás deben aprender a mantener un equilibrio en la educación.

“No hay que quedarse cortos, ni pasarse. Hay que llegar a una armonía porque de otra manera, se corre el riesgo de incurrir en una protección excesiva y perjudicial para el desarrollo de los hijos o, por el contrario, caer en el otro extremo: el de lo permisible y que lo haga todo”.

En el ámbito pediátrico, la doctora Pilar González, vicepresidenta de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla-La Mancha, y el Jefe de Pediatría del hospital Quirón Bizkaia, el doctor Iñigo Echániz Urcelay, concuerdan en que no hay pruebas de que un hijo único pueda ser más enfermizo que aquel que está rodeado de hermanos, a pesar de la sobre protección que pueda tener.

“No recibe más cuidados el hijo único en relación a algún hijo que tenga algún problema cuando tiene más hermanos. Además, no hay más hipocondría entre los adultos que han sido hijos únicos”, asegura González.

El hijo de mami y papi

Al ser el único retoño, es comprensible que la pareja quiera protegerlo con su vida, sin embargo, llevar esto a un extremo puede provocar que el hijo no sepa desenvolverse con facilidad en sociedad, detalla Martínez-Otero.

“El hecho de que los padres estén muy pendientes del unigénito dificulta a veces el desarrollo de su autonomía y nos encontramos con facilidad que puede ser un niño frágil e inseguro precisamente porque puede estar sobre protegido”.

Para evitar esto, es importante que desde muy pequeño, aprenda a convivir con otros niños, ya sean amigos de la escuela, primos o que se le fomente la cultura del deporte en equipo como ejemplifica el psicólogo.

“Bien a través de campamentos ahora aprovechando el verano o de actividades extraescolares que por otra parte, brindan posibilidades de que ese niño o ese pre adolescente se relacione con otros compañeros y salga del egocentrismo”.

Por otra parte, los expertos coinciden en que hay que saber ponerle reglas y mantener la disciplina, pues el ser muy permisivos podría derivar en un descontrol total de su actitud.

“En ocasiones puede ser un tanto despótico y un tanto tiránico con sus padres porque él se hace fuerte en esa posición y llega el momento en el que puede tornarse exigente”, asegura el psicólogo.

El pediatra Iñigo Echániz es contundente: “Hoy en día, en general, todas las familias cometen el error de sobre proteger a sus hijos y de ser demasiado permisivos con ellos”.

Sin estrés y con mucho amor

Una de las ventajas de ser hijo único, es que el cariño de los padres es sólo para él, lo que le puede dar mucha seguridad a la hora de afrontar retos en la vida pero, de nuevo, la pareja debe ser muy cuidadosa para no convertir su atención en presiones que puedan estresar al niño, según explica el psicólogo y pedagogo Martínez-Otero.

“El hijo único puede verse sobre presionado porque su responsabilidad es creciente, al igual que su deseo por satisfacer las expectativas de los padres. El hecho de no cumplir estos objetivos puede generar una mayor frustración”.

En palabras del psicólogo: “El hecho de que no haya más hijos permite a los padres brindar una educación más a la medida y con posibilidades de darle también actividades complementarias, que el caso de que tuvieran muchos hijos, serían inviables, como el deporte o la música”.

En ese sentido, la pediatra agrega que existen varios estudios que aseguran que los adultos criados como hijos únicos suelen ser más seguros de si mismos y mejores líderes.

“No tienen problemas de relación social, que era uno de los miedos que suelen tener los padres. Es gente que aprende a disfrutar de su soledad, pero en el entorno externo son más sociables”.

Mientras que su colega de, el doctor Echániz, subraya que no hay estudios suficientes que señalen grandes diferencias en su rama entre un hijo único y uno que no lo es.

Para todo hay solución

Bien dicen que nadie nos enseña a ser padres y es comprensible que hayas cometido algunos errores en la educación de tu hijo, pero no te preocupes y mejor ocúpate pues, de acuerdo con el doctor Martínez-Otero, siempre se puede arreglar.

“Como suele decirse popularmente, nunca es tarde. Habría que comenzar de manera gradual, porque no es algo de la noche a la mañana y trabajar en la independencia de los hijos. Ya no se trataría tanto de que estuviera en la órbita de sus padres y que, de alguna manera, se vaya favoreciendo el que tenga actividades autónomas”.

También habrá que sentarse con el crío y conversar sobre nuevas normas, que deberán ser respetadas.

Lo importante, concluyen los expertos, es que se envíe un mensaje positivo sobre los hijos únicos y se les eduque de manera que puedan desarrollarse con facilidad dentro de la sociedad.



Fuente: EFE Salud
Desde : Adopty

19 de junio de 2013

Ni solitario ni egoista, ¡solo hijo único!

Que les gusta ser el centro de atención, que son egoístas y malcriados, son solo algunos de los estereotipos sobre los hijos únicos. Pero, ¿qué tanto de verdad hay en esto? Una hija única y madre de otra parece tener la respuesta.

"Me encanta ser el centro de atención, convierto cualquier conversación en una historia sobre mi vida. La vida social es fundamental y me siento sola fácilmente. Soy sensible porque nunca tuve un hermano que me ayudara a ser más fuerte. En otras palabras, soy hija única y, lo más probable, es que le pase estos rasgos a mi hija que también lo es".

Estos fueron los problemas que la periodista Farah L. Miller del HuffingtonPost le confió a Lauren Sandler, también madre de una hija única y autora del libro “One and Only: The Freedom of Having an Only Child and the Joy of Being One” (El único: la libertad de tener un hijo único y la alegría de serlo). Pero pronto, Sandler le probó lo contrario, mientras tomaban café, Sandler explicó que hay muy poca evidencia que apoye los estereotipos sobre quienes tienen a sus padres solo para ellos.

Los tres mitos más grandes, afirma la autora, se resumen en que son solitarios, egoístas y mal adaptados. Así suele referirse la gente al hablar de los hijos únicos a pesar de que hay cientos de estudios que demuestran que no son diferentes de aquellos que tienen hermanos.

Esta manera de pensar tiene consecuencias: “Estos estereotipos invaden las vidas de los padres, particularmente de las madres. Tienen su primer hijo para ellos y el segundo para que acompañe al primero. Si lo hacen porque los hijos únicos se ‘malogran’, están equivocados”, afirma Sandler. Estos son los hechos que la apoyan:

Los hijos únicos no están solos

Los niños en edad escolar no se sienten más solos que los otros niños. Sin embargo, los que viven en zonas rurales pueden sentirse un poco más solos y los adolescentes se sienten aislados porque son adolescentes. Los hijos únicos, cuando llegan a la adultez, pueden experimentar la soledad al adaptarse a ciertas necesidades y al envejecimiento de sus padres. “Para mí, tener otro hijo solo para que mi primera hija tenga un hermano cuando yo muera no es una razón para hacerlo”, comenta Sandler.

Los hijos únicos son más egoístas

“Nosotros nos volvemos personas generosas y respetuosas. Le damos mucho peso a nuestras relaciones, tenemos la tendencia a ser amigos muy generosos y no somos más narcisistas que los demás. Por alguna razón, los investigadores no lo pueden creer y siguen haciendo estudios”.

No todos los hijos únicos son malcriados

Al menos no más que cualquier otro niño. Al respecto, la autora cuenta que “hay una noción de que los hijos únicos son malcriados porque sus padres les dan todo y terminan con un pony en el patio, una tiara de diamantes y hacen pataletas cuando no consiguen lo que quieren. Así no fuimos mi hija ni yo”.

Los hijos únicos no se adaptan mal

“Toda la información muestra que, mientras un niño vaya a la escuela, sociabilizará”, explica la autora y agrega: “Soy de las personas que comienzan una fiesta. Yo compré una casa con mis amigos”.

Los hijos únicos sí tienen fortalezas compartidas

Metas altas, inteligencia y autoestima. Como nos criamos en un ambiente “muy verbal”, hablamos mucho y de temas profundos. Pero Sandler comenta que, de la misma manera en la que tener varios hijos no debe ser una razón para evitar caer en los estereotipos, mejorar las calificaciones de tu hijo único tampoco es una razón para no tener más.

Los hijos únicos son iguales que los mayores, pero diferentes

Esa es la conclusión a la que llegó Frank J. Sulloway, autor del libro “Born to Rebel” (Nacido para rebelarse) y cuyo argumento comparte Sandler. Al igual que los mayores, los hijos únicos tienden a ser más conservadores, pero como los menores, suelen innovar. En palabras de Sulloway, “tienen más libertad para definirse a sí mismos”.

No hay buenas o las malas elecciones

Los estereotipos indipadres can que los que crían a un hijo único les hacen llevar una carga de por vida. La meta de Sandler, dice, es “desbalancear esa noción” y liberar a los padres del miedo de que le están arruinando la vida a su hijo. La autora también les da algunos consejos a los padres para que inviertan su tiempo “libre”.

Puedes cambiar de opinión. Pero no a todo el mundo y no para siempre, pero tal vez. “Lo que sé es que mi hija va a ser la única”, dice Sandler. “Aún tengo 38 años y tuve la suerte de tener un embarazo sin complicaciones. ¿Quién sabe? Sin embargo, quiero que la decisión sea mía y de mi pareja y que no sea la cultura la que me diga que soy una madre horrible”, agrega.

Todo sugiere que si no tienes otro, tu hijo único va a estar bien. Podrá ser sociable y buscar un mejor amigo o amiga en cada nuevo salón de clases. Tal vez crezca para ser alguien independiente que necesita pasar un buen tiempo a solas. O tal vez quiera un poco de ambas cosas. Y nada de esto será porque “no le diste” un hermanito.

Fuente:
Fucsia

28 de mayo de 2013

¿Que tan creativos son los hijos únicos?


Todos los niños son creativos y particularmente mi único hijo no es la excepción. Como él muchos niños pasan las tardes imaginando y haciendo realidad sus fantasias. Donde tú solo ves objetos inservibles que ya debes deshechar, ellos ven objetos valiosos que pueden utilizar. Porque su imaginación esta al máximo y sin ella sería imposible tener tanta creatividad. Un claro ejemplo de que es así es este proyecto que realizó mi hijo, aquí te la cuento.

Donde yo solo veia un aspirador nasal que tenía en casa desde que mi hijo era un bebé :

Mi hijo se imaginó que bien podria ser la trompa de un elefante y con ayuda de su papá consiguió hacer realidad su fantasía.


La idea original es de Kevin, mi hijo de 7 años y junto a su papá la hicieron realidad. El se imaginó que el aspirador podría ser como la trompa de un elefante y con papel toalla y algunos periodicos arrugados que fueron pegando con goma, le dieron forma a este lindo elefantito. Al final solo lo pintaron con tempera y agregaron un par de ojitos movibles y así les quedó. ¡¡Lindo!!.

Más que demostrado que los hijos únicos son muy creativos. Aprenden pronto a entretenerse solos eso es lo que pasa y por lo tanto el desarrollo de su imaginación e invención se ve muy desarrollada. 

Solo me queda recomendar que como papás y mamás no cortemos jamás su imaginación, al contrario fomentémosla y apoyemos cualquier proyecto que tengan nuestros niños. Que nuestras actividades o tan apretado horario no les corten esa gran imaginación que tienen. Recuerden que hasta una caja de cartón simple para nosotros para ellos puede ser cualquier cosa que su creatividad les indique. Ahora dime ¿qué tan grande es la imaginación de tu hijo?.

Anny



18 de abril de 2013

La decisión de tener un solo hijo


En las últimas décadas el paradigma de familia ha cambiado. Las clásicas familias numerosas cada vez son menos y es muy probable que alguna de tus amigas también tenga un solo hijo.

Lo cierto es que a pesar de que esto se esté volviendo muy popular, todavía se sigue juzgando las decisiones tomadas por voluntad propia en lo que respecta a la maternidad. Tal parece "el mundo" quiere imponernos que el modelo ideal de familia son de dos hijos a más y como ya lo hemos dicho antes, jamás uno solo o ninguno.

Sin embargo las decisiones de las mujeres sobre el tener hijos o no, les pertenece solo a ellas. Lo mismo tiene que ver con la decisión de muchas de optar por un solo hijo. Nadie debería juzgar el número de hijos que se va a tener. Lo cierto es que aún muchas nos sentimos juzgadas, criticadas y mal vistas.

Es un poco diferente en el caso de las mujeres que por circunstancias ajenas a su voluntad tienen solamente un hijo. A ellas no se las juzga o critica, a ellas se las compadece. ¡¡Que gran error!!. La gente no se da cuenta que con sus comentarios pueden estar sumiendo en la frustración y/o depresión a muchas madres que se imaginaban con muchos hijos y que la vida les ha regalado la oportunidad de ser madres de uno solo. Decimos todo esto porque nos escriben muchas lectoras de todas partes del mundo con sentimientos muy negativos y muy influenciadas obviamente por su entorno más cercano.

Si vives con tu pareja la decisión de tener un solo hijo debe ser tomada por ambos. Nunca llegarán a buen puerto si cada uno quiere por su lado.
Además los expertos advierten claramente una cosa: que una vez que se toma la decisión de no procrear más, hay que vivir con ella y estar dispuestos a enfrentarlo. Pueden llegar dudas de repente, nos pasó a todas en algún momento. Sin embargo nunca tomemos decisiones sin pensar. Nuestro corazón debe ponerse de acuerdo con nuestra razón, cuando eso suceda tomaremos la decisión correcta. Es decir tener un hijo más, o no.

Como padres de hijos únicos no debemos caer en el error de intentar compensar la ausencia de un hermano con cosas materiales o darles atención en exceso. Es preferible darles las oportunidades para interactuar con otros niños de su edad y sin son familiares como primos, es mejor.

Se habla mucho de que los padres de hijos únicos somos sobreprotectores, pero yo creo que eso es muy relativo. Ese riesgo siempre está ahí, para cualquier papá o mamá. No importa cuantos hijos tengamos, uno, dos o tres todos podemos cometer errores. Por lo tanto no debemos establecer diferencias, ni permitir que nos impongan etiquetas.

Tener un solo hijo no debe verse como algo malo jamás!. Para ser madres nos basta con uno. La decisión de una mujer de tener un solo hijo debe ser respetada al igual como la decisión de no tener hijos, o tener más de uno. Ya es tiempo de que el mundo lo entienda y no se nos juzgue equivocadamente.

No somos egoistas por nuestras decisiones en lo que a maternidad se refiere. Tener un hijo es una cuestión de amor y responsabilidad. La felicidad de la familia no tiene nada que ver con el número de integrantes. Se supone que así debería ser...tu hogar está completo.





5 de abril de 2013

¿Cuál es el mejor tratamiento para niños preescolares con TDAH?

Los padres de preescolares en riesgo de desarrollar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) deberían probar primero con el entrenamiento conductual antes de acceder a que se medique a sus hijos.

Un equipo halló que los fármacos mejoraban las conductas de los niños pequeños, pero que les elevaban las posibilidades de padecer trastornos del ánimo y el crecimiento. En cambio, el entrenamiento de los padres para comprender las necesidades de sus hijos logró lo mismo sin efectos secundarios.

"El entrenamiento también ayuda a los padres a sentirse más confiados", dijo la doctora Alison Charach, autora principal del estudio del Hospital para Niños Enfermos de Toronto.

A los niños con TDAH les cuesta prestar atención, son olvidadizos y se distraen fácilmente hasta el punto de tener problemas en la escuela, el hogar y con sus amigos.

Un análisis reciente que realizó el diario The New York Times de las cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) mostró que al 11 por ciento de los escolares estadounidenses se les diagnosticó el TDAH.

Aunque es difícil diagnosticarlo en los menores de 6 años, Charach consideró importante empezar a orientar a los niños con conductas disruptivas, incluido el TDAH.

"Intervenir inmediatamente a esa edad, mejora la perspectiva de los niños en la niñez y la adolescencia", dijo la especialista.

Pero, en la revista Pediatrics, el equipo de Charach publica que falta información sobre la efectividad del entrenamiento conductual versus el fármaco más usado, el metilfenidato (Ritalina).

Los autores analizaron 55 estudios publicados entre 1980 y el 2011 sobre distintos tratamientos en preescolares con riesgo de padecer TDAH. Identificaron ocho estudios "buenos" sobre el entrenamiento conductual, que consta de 10-12 sesiones para los padres.

"Lo más importante es ayudarlos a comprender a sus hijos y leer sus necesidades", dijo la autora.

Un solo estudio había evaluado el uso de Ritalina en preescolares y había identificado una mejoría conductual similar, pero con riesgo de efectos adversos, como irritabilidad y retraso del crecimiento.

"Los niños a esa edad son más sensibles a los efectos secundarios de la Ritalina", indicó Charach.

Aunque fue difícil comparar la efectividad del entrenamiento conductual y la Ritalina, el equipo llegó a la conclusión de que existen más pruebas de que el entrenamiento es efectivo en edad preescolar.

Thomas Power, director del Centro para el Manejo del TDAH del Hospital de Niños de Filadelfia, dijo que hay muchos casos en los que las sesiones no dan resultado y hay que optar por los fármacos.

Pero, en general, Power, que no participó del estudio, coincidió con los resultados.

"Con el TDAH y los trastornos asociados en edad preescolar y el jardín de infantes, conviene comenzar con el entrenamiento conductual", indicó.

Charach recordó que estudios previos habían demostrado que los padres deben completar el entrenamiento. "Si asisten sólo a la mitad de las sesiones, no obtienen demasiado beneficio", aclaró.

El doctor William Barbaresi, del Hospital de Niños de Boston, señaló también la dificultad para encontrar sitios donde ofrezcan esas sesiones.

La Asociación Estadounidense de Pediatría recomienda que los médicos evalúen a los niños entre los 4 y 18 años si tienen problemas de rendimiento escolar o trastornos conductuales y aconseja utilizar la terapia conductual en niños de 4 y 5 años, y los medicamentos con aprobación de la FDA a partir de los 6 años.


 
FUENTE: Pediatrics, online 1 de abril del 2013

Reuters Health