Los niveles de vitamina D de los bebés recién nacidos parecen predecir su riesgo de infecciones respiratorias y la ocurrencia de silbidos asmáticos durante la infancia, aunque no el riesgo de desarrollar asma, según un estudio del Hospital General de Massachusetts en Estados Unidos que se publica en la revista 'Pediatrics'. Los resultados apoyan la teoría de que la expansión de las deficiencias en vitamina D contribuye al riesgo de infecciones.





