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2 de junio de 2011

LOS VIDEOJUEGOS VIOLENTOS SI PRODUCEN AGRESIVIDAD

Los videojuegos violentos desencadenan agresividad entre las personas que los utilizan, según un nuevo estudio de la Universidad de Missouri.

Estos jugadores mostraron una mayor hostilidad debido a que sus cerebros se habían vuelto menos sensibles, o insensibles, a la violenciauna respuesta que los investigadores vincularon a mayor agresividad.

"Desde una perspectiva psicológica, los videojuegos son excelentes herramientas para la enseñanza, ya que recompensan a los jugadores por ciertos tipos de comportamiento. Lamentablemente, en muchos juegos de video populares, el comportamiento es la violencia", dijo en un comunicado de prensa el coautor del estudio, Bruce Bartholow, profesor asociado de psicología en la Escuela de Arte y Ciencia de la Universidad de UM.

Aunque otros estudios han relacionado la desensibilización de los jugadores a la violencia con mayor agresividad, este estudio es el primero en demostrar causa y efecto, según los investigadores.

El estudio está publicado en la edición actual de la revista Journal of Experimental Social Psychology.

En el estudio, los investigadores instruyeron a 70 adultos jóvenes a jugar ya sea un video juego violento o no violento durante 25 minutos. A continuación, sus respuestas cerebrales fueron medidas mientras observaron dos grupos de fotografíasun grupo neutral (como un hombre montando bicicleta) y otro violento (como un hombre apuntando una pistola en la boca de otro hombre).

El estudio encontró que los participantes asignados a ver un videojuego violento tuvieron una disminución de la respuesta violenta a las fotosun indicador de que su cerebro se había vuelto insensible a la violencia.

Sin embargo, los investigadores señalaron que los participantes que tenían experiencia previa con los videojuegos violentos antes del estudio mostraron pequeñas respuestas cerebrales a las fotos violentas, independientemente de cuál tipo de videojuego se les había asignado.

"Es posible que estas personas estén tan desensibilizados a la violencia por jugar de forma habitual videojuegos violentos, que una exposición adicional a éstos tiene muy poco efecto en sus respuestas cerebrales", dijo Bartholow, añadiendo que existen otros factores a considerar.

Los investigadores también descubrieron que una respuesta cerebral reducida a la violencia predijo los niveles de agresividad de los jugadores: Mientras más débil la respuesta cerebral a las fotos violentas, mayor agresividad en los participantes.

En esta parte del estudio, a los jugadores se les asignó una tarea competitiva que les permitió usar una explosión de ruido en contra de su oponente. La fuerza con que los jugadores hicieron el ruido contra su rival fue la medida que se utilizó para determinar su nivel de agresividad.

El estudio encontró que los que jugaron alguno de los populares juegos, "Call of Duty," "Hitman," "Killzone" y "Grand Theft Auto," fueron quienes realizaron las mayores explosiones de ruido en contra de sus oponentes, en comparación con aquellos que habían jugado videojuegos no violentos.

Los investigadores concluyeron que estudios futuros deberán centrarse también en formas de controlar los efectos de la violencia en los medios, especialmente entre los niños, cuyos cerebros en desarrollo podrían acostumbrarse a un comportamiento violento.

 
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

12 de abril de 2011

ENSEÑALE A QUE NO RECURRA A LA VIOLENCIA

Casi todos los días las noticias cuentan historias sobre niños que cometen actos de violencia, a menudo contra otros niños  y sin duda como padres nos preocupamos porque nuestros hijos no sean ni los causantes ni las victimas de todo esto.

Las investigaciones indican que la conducta violenta o agresiva suele aprenderse a una edad temprana. Sin embargo, los padres, familiares y otras personas que cuidan niños pueden ayudarles a aprender cómo enfrentar sus emociones sin usar la violencia. Los padres y otras personas pueden también tomar medidas para reducir o minimizar la violencia.

Sugerencias para tratar con los niños

Los padres desempeñan un papel valioso para reducir la violencia al criar sus hijos en hogares seguros y llenos de afecto. Aquí presentamos algunas sugerencias que pueden resultar útiles. Es posible que no pueda seguir cada una exactamente, pero hacer todo lo que esté a su alcance supondrá una gran diferencia en las vidas de sus hijos.

Brinde a sus hijos amor y atención constantes

Cada niño necesita una relación fuerte y afectuosa con un padre u otro adulto para sentirse seguro y desarrollar un sentido de confianza. Hay menos probabilidad de que se desarrollen problemas de conducta y delincuencia en niños cuyos padres participan en sus vidas, en especial a una corta edad.

No es fácil demostrarle amor a un niño todo el tiempo. Puede resultar incluso más difícil si usted es joven, no tiene experiencia, su familia es monoparental, o si su hijo está enfermo o tiene necesidades especiales. Si su bebé parece sumamente difícil de cuidar y consolar, analice esto con su pediatra, con otro médico, un psicólogo o un proveedor de salud mental, quienes pueden darle consejos y recomendarle clases para padres en su localidad que enseñan formas positivas de lidiar con las dificultades en la crianza de los hijos.

Asegúrese de que sus hijos sean supervisados

Los niños dependen de sus padres y familiares para recibir aliento, protección y apoyo a medida que aprenden a pensar por sí mismos. Sin la supervisión adecuada, los niños no reciben la orientación que necesitan. Los estudios indican que los niños sin supervisión suelen tener problemas de conducta.

Insista en saber dónde están sus hijos en todo momento y quiénes son sus amigos. Cuando no pueda vigilar a sus hijos, pídale a una persona de confianza que los vigile por usted. Nunca deje a niños solos en la casa, aunque sea un breve período.

Anime a los niños en edad escolar y mayores a participar en actividades extracurriculares supervisadas como equipos deportivos, programas de tutoría o recreación organizada. Inscríbalos en programas comunitarios locales, en especial aquellos dirigidos por adultos cuyos valores usted respeta.

Acompañe a sus hijos a actividades de juego supervisadas y observe cómo se llevan con los demás. Enséñeles a sus hijos cómo responder adecuadamente cuando otros recurren a insultos o amenazas o lidian con el enojo dando golpes. Explíqueles que esas no son conductas adecuadas y anímelos a mantenerse alejados de los niños que se comportan así.

Muestre a sus hijos conductas adecuadas con su ejemplo

Los niños suelen aprender siguiendo un ejemplo. La conducta, valores y actitudes de los padres y hermanos tienen una gran influencia en los niños. Los valores de respeto, honestidad y orgullo de su familia y las tradiciones pueden ser fuentes importantes de fortaleza para los niños, en especial si se enfrentan con presiones negativas de otros niños de su edad, viven en una zona violenta o asisten a una escuela en una zona peligrosa.

La mayoría de los niños actúan agresivamente a veces y pueden golpear a otra persona. Sea firme con sus hijos con respecto a los posibles peligros que implica una conducta violenta. Recuerde también elogiar a sus hijos cuando resuelvan problemas en forma constructiva y sin recurrir a la violencia. Es más probable que los niños repitan las buenas conductas cuando son recompensados con atención y elogios.

Los padres alientan a veces conductas agresivas sin saberlo. Por ejemplo, algunos padres piensan que es bueno para un niño aprender a pelear. Enséñeles a sus hijos que es mejor solucionar las riñas hablando con calma, y no con puñetazos, amenazas o armas. Y más importante aún, no les pegue a sus hijos.

Sea consecuente con las reglas y disciplina

Cuando establezca una regla, aténgase a ella. Los niños necesitan una estructura con expectativas claras para su conducta. Establecer reglas y luego no hacerlas cumplir resulta confuso, esto puede suscitar que los niños se salgan con la suya.

Para establecer las reglas, los padres deben hacer participar a los niños siempre que sea posible. Explíqueles qué espera y cuáles son las consecuencias de no seguir las reglas. Esto los ayudará a aprender a comportarse de un modo que sea beneficioso para ellos y para quienes los rodean.

Mantenga la violencia lejos de su hogar

La violencia en el hogar puede causar miedo y ser dañina para los niños. Los niños necesitan un hogar seguro y lleno de afecto donde no tengan que crecer con miedo. Un niño que ha visto violencia en su hogar no siempre se vuelve violento, pero hay más probabilidad de que trate de resolver los conflictos a través de la violencia.

Procure que su hogar sea un lugar seguro y no violento, y siempre desanime el comportamiento violento entre hermanos. Tenga en cuenta también que las discusiones hostiles y agresivas entre los padres asustan a los niños y les dan un mal ejemplo.

Si hay situaciones de abuso o lesión física o verbal entre personas en su hogar, obtenga ayuda de un psicólogo u otro tipo de proveedor de salud mental. Este profesional lo ayudará a usted y a su familia a entender por qué se produce la violencia doméstica y cómo detenerla.

Procure que sus hijos no vean demasiada violencia en los medios de comunicación

Un informe publicado a comienzos de este mes confirmó nuevamente que ver demasiada violencia en televisión, en las películas y en los videojuegos puede tener un efecto negativo en los niños. Usted como padre, puede controlar la cantidad de violencia que sus hijos ven en los medios de comunicación. Estas son algunas ideas:

Limite el tiempo de ver televisión de 1 a 2 horas por día.

Asegúrese de saber qué programas de televisión miran sus hijos, qué películas ven y a qué tipos de videojuegos juegan.

Hable con sus hijos sobre la violencia que ven en los programas de televisión, en las películas y en los videojuegos.

Ayúdelos a entender cuán doloroso sería en la vida real y las graves consecuencias de las conductas violentas.

Analice con ellos maneras de resolver problemas sin recurrir a la violencia.

Ayude a sus hijos a oponerse a la violencia

Apoye a sus hijos a oponerse a la violencia. Enséñeles a responder con palabras firmes pero manteniendo la calma cuando otros insultan, amenazan o golpean a otra persona. Ayúdelos a entender que se necesita más coraje y liderazgo para oponerse a la violencia que para secundarla.

Ayude a sus hijos a aceptar y llevarse bien con otras personas de diversas razas y origen étnico. Enséñeles que criticar a las personas porque son diferentes es algo hiriente y que insultar es inaceptable. Asegúrese de que entiendan que usar palabras para comenzar o alentar la violencia, o aceptar silenciosamente una conducta violenta, es dañino. Advierta a sus hijos que las amenazas y los actos de intimidación pueden derivar en violencia.
Desde www.apa.org

9 de abril de 2011

ESTE ES EL MUNDO EN QUE VIVIMOS

Sigo en shock todavía con la noticia que nos llego hace unos dias de nuestro vecino país Brasil y la masacre que un hombre realizó con 12 niños en una escuela. Se especulan los porques de este horrible hecho que sin duda nos deja aterrorizados a todos y quien sabe más a los que somos padres.
He estado pensando en lo que sentiran los papás y mamás de esos doce niños que murieron asesinados por esta mente desquiciada. No quiero ni siquiera imaginar lo que estan viviendo, solo espero que Dios les de fuerzas necesarias para soportar esta carga tan pesada que llevarán por haber perdido a sus seres más queridos.