El día que Kevin fue por primera vez al jardín estaba tan pero tan nerviosa que su papá se ofreció llevarlo. La verdad mi hijo es un poco tímido y muy apegado a nosotros, yo sabia que lloraría sin parar y nada mas de imaginármelo se me hacia un nudo en el corazón. Soy una mujer que siempre sabe controlar sus emociones, pero esta vez se trataba de mi hijito, del que "ayer era un bebé" no me atreví a ser yo la que lo dejaba llorando.
No se si alguna de ustedes paso por algo así, pero para algunas mamás como yo es muy difícil desprenderse de sus hijos. Puedo sonar egoísta, que tal vez pensaba en mi misma, pero la verdad no. Los días previos trate de ser lo mas positiva posible con él, le decía lo bonito que lo pasaría con otros niños, que jugarían, que aprendería cosas nuevas, en fin nunca le mostré que yo estaba preocupada por esta nueva etapa en su vida, traté de que lo vea como algo nuevo si, pero divertido.
Así que cuando llego el día no fui, fue su papá y me perdí un gran día. Kevin no lloró y lo que es mas los papás si querían podían quedarse un ratito, pues la primera semana estaban en proceso de ambientarse.
Al siguiente día lo lleve yo y no hubo ningún problema, todo lo contrario él estaba emocionado por su jardín, por su maestra, por los juegos, etc. Pienso y digo ¿por qué no fui el primer día? me perdí algo muy importante pero ya estaba hecho.
Mi hijo no tuvo ningún problema para ir al jardín, no lloró ningún día hasta que recibió un golpe fuerte para él. Le cambiaron de maestra. Después de mas de una semana de clases y que ella se ganará el cariño de él, ahora se iba pues le salió su nombramiento oficial en un colegio estatal. ¿Qué hacer? no quedaba otra de que él se adaptara a una nueva maestra, con otro carácter, otra manera de hacer sus clases, todo era distinto y para un niño de 3 años como mi hijo fue muy duro.
Empezó a llorar al dejarlo en el jardín, y todo lo yo imaginaba antes se me cumplió, tuve que verlo llorar desde que llegaba hasta el final que lo recogía nuevamente. Paso una semana y no se podía tranquilizar. La profesora no podía hacer nada. Hasta que la Psicóloga converso con nosotros sobre la posibilidad de quedarnos con él toda la sesión de clases e ir poco a poco dejándolo, es decir la primera semana toda la mañana y la siguiente quedarnos un par de horas hasta que el nuevamente se sienta seguro y se quede ya del todo por si solo.
que
Esto funcionó exactamente como lo planeamos con la Psicóloga de Inicial, ella nos apoyo mucho en esos días difíciles, al principio lloraba mucho pero cada día lloraba menos y de repente un día se despidió de nosotros sin llorar y nosotros sus padres no lo podíamos creer, nuestro hijo por fin lo había logrado, el sentirse seguro otra vez con su nueva maestra y el saber que nosotros sus papás muy puntuales como siempre lo estaríamos esperando al final de clases.
Ahora Kevin esta a 1 mes de finalizar su primer año en el Kínder, es un niño super inteligente, sociable y ya esta empezando a leer. Así que lo que viví con él a principio de año fue difícil pero lo superé teniendo en cuenta de que soy una gran llorona, y lo hice por él, fui fuerte por él y ahí están los resultados no solo estoy orgullosa porque es un buen estudiante sino porque es un niño responsable, educado y sobre todo muy feliz.
Como ven cada niño es un mundo diferente, no se como reaccionaron sus hijos el primer día de clases, algunos lloran otros no, pero por favor quien quiera contar su experiencia bienvenida.
Nos leemos.
Anny V.





