Para nosotros disciplina no esta ligada con el castigo físico. Llámese castigo a los empujones, jalones, azotes, nalgadas, correazos, pellizcos, etc. Pensamos que cada padre es responsable ante Dios y el mundo de como está formando a su hijo. Por eso es importante reflexionar, meditar y si es necesario cambiar, nuestra forma de disciplina. No pretendemos juzgarnos entre padres. Solo queremos pensar bien antes de impartir disciplina pues esta en juego la integridad física de nuestros pequeños así como su salud mental. Por lo que no debemos cerrarnos a experimentar otras técnicas más positivas de disciplina. Recordemos que el castigo físico enseña
al niño a tener miedo y a ser sumiso a tal punto de disminuir su
capacidad para crecer como persona autónoma y responsable.
Recientemente un estudio pediátrico asocio el uso del castigo físico para disciplinar a los niños con problemas de salud mental





