Recién me ha quedado tiempo para sentarme a pensar sobre que les quiero hablar y he recordado que hay un tema que ultimamente me ronda por la cabeza, una preocupación normal de madre.
Mi hijo es un niño para nada timido, muy hábil para entablar relaciones sociales sobre todo con niños, tal vez por el hecho de ser hijo único al conocer por primera vez a un niño o varios ni te das cuenta y al minuto esta que juega con ellos. Una situación tranquilizadora para las que somos mamás de hijos únicos pues en su condición es muy necesario ser sociable para su desarrollo.







