No solo lo dicen las estadísticas a nivel mundial también todos lo podemos observar. Lo observo en la gente que me rodea y en algunas de mis amigas, quienes han elegido tener un solo hijo. Si, por decisión propia por que consideraron que era lo mejor para sus familias y sin ir tan lejos mi esposo y yo tomamos una decisión similar. El mundo entero nota que ésta tendencia va en aumento.
Hace unos días alguien me preguntó si conocía las razones por las que observamos más parejas con un solo hijo. Lo que pude decir es que las estadísticas no se equivocan, que efectivamente los índices de natalidad disminuyen a nivel mundial y se vislumbra una sociedad de hijos únicos. Pareciera que aquel modelo familiar de hijo único que en China esta impuesto como medida de control demográfico se está globalizando naturalmente en el resto del mundo.





