Los especialistas afirman que hasta los tres años de edad el pie plano es normal y nada se debe hacer al respecto, salvo dejar al niño caminar descalzo y comprar zapatos adecuados. Aquellos que son de material sintético, poco flexibles y con la suela muy gruesa, están definitivamente contraindicados. Recuerde que los zapatos son un implemento de protección y no de tortura.





