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8 de noviembre de 2012

DISLALIA INFANTIL Y TRATAMIENTO

La Dislalia Infantil o mala pronunciación que tienen los niños de las palabras es un trastorno fácil de identificar por los padres y profesores. Por lo general los niños mayores de 4 años que tienen dificultades para articular correctamente la silabas tienen dislalia. 

En algunas ocasiones la intervención suele retrasarse ya que se piensa que el niño madurara con la edad, siendo una creencia errónea.
 
Los niños con dislalia son capaces de pronunciar correctamente las sílabas por separado pero, al unir los fonemas, cometen errores. Esto hace que su lenguaje pueda resultar en ocasiones ininteligible para la mayoría de las personas que lo escuchan.

Existen distintos tipos de dislalia:
 
- Dislalia Evolutiva: se caracteriza porque el niño posee un retraso leve en la madurez del habla. El niño no es capaz de repetir correctamente las palabras que escucha, repitiéndolas de manera incorrecta desde el punto de vista fonético.

- Dislalia funcional: en este caso la dislalia es causada por un mal funcionamiento de los órganos que intervienen en la articulación sin que exista ninguna causa orgánica.

- Dislalia audiogena: la deficiencia auditiva se considera la causante de este tipo de dislalia, el niño en esta ocasión no articula correctamente los sonidos porque no los escucha bien.

- Dislalia orgánica o diglosia: este tipo de trastorno es producido por una malformación orgánica de los órganos articulatorios.

¿Qué causas pueden provocar la dislalia?

1. Retraso fonológico

Cuando los problemas están relacionados a un retraso en el desarrollo del habla. El niño simplifica los sonidos porque no aprendió a producir los más complejos de su lengua. Su capacidad articulatoria no está afectada.

2- Trastorno fonético o dislalia

Cuando el niño no adquirió de una forma correcta los patrones de movimiento que son necesarios para la producción de algunos sonidos del habla, lo que quiere decir que el niño no mueve los músculos que se encargan del habla, como debería, y por eso comete omisiones, sustituciones y distorsiones de algunos sonidos de la lengua.

3- Alteraciones físicas

Cuando el niño presenta malformaciones físicas en los órganos que intervienen en el habla y que le impiden de pronunciar muchos sonidos. Las lesiones en el sistema nervioso pueden ocasionar alteraciones en el movimiento y en la coordinación de los músculos implicados en el habla. La mala oclusión dental, el frenillo lingual, o malformaciones en el labio (ejemplo, labio leporino o hendido), pueden ocasionar una dislalia.

¿Existen factores de riesgo?

Existen algunos factores que pueden predisponer a que un niño padezca un trastorno de este tipo. Así, los pequeños que son más tímidos o despistados, los que están desmotivados o excesivamente estimulados (demasiadas actividades extraescolares), aquellos que en el seno familiar están aquejados de falta de cariño o viven situaciones conflictivas con frecuencia, incluso los niños agresivos tienen más posibilidades de tener dislalia.

¿Cual es el tratamiento para la dislalia?

Es muy probable que las dificultades mejoren con el paso del tiempo, aunque en la mayoría de las ocasiones es necesario una intervención educativa especializada de un Logopeda, con el fin de que el niño consiga adquirir las habilidades para producir los diferentes sonidos del habla de una forma eficaz.

La intervención en los trastornos fonéticos tendrá como objetivo que el niño aprenda a articular los sonidos correctamente. Se evaluará el nivel articulatorio del niño y se realizará un programa adecuado a sus necesidades. En general se darán los siguientes pasos en la intervención:

1º Estimular la capacidad del niño para producir sonidos, reproduciendo movimientos y posturas, experimentando con las vocales y las consonantes. Se le enseñará a comparar y diferenciar los sonidos.

2º Estimulación de la coordinación de los movimientos necesarios para la pronunciación de sonidos: ejercicios labiales y linguales. Se enseña al niño las posiciones correctas de los sonidos más difíciles.

3º Se realizan ejercicios donde el niño debe producir el sonido dentro de sílabas hasta que se automatice el patrón muscular necesario para la articulación del sonido.

4º Llegados a este punto el niño ya está preparado para comenzar con las palabras completas, a través de juegos se facilitará la producción y articulación de los sonidos difíciles dentro de las palabras.

5º Una vez que el niño es capaz de pronunciar los sonidos difíciles en cualquier posición de una palabra, se tratará que lo realice fuera de las sesiones, es decir, en su lenguaje espontáneo y no solo en las sesiones terapéuticas.

A lo largo de toda la intervención se ejercitará de forma paralela la musculatura que está interviniendo en la producción de los sonidos. Toda la terapia se va a centrar en juegos que faciliten la adquisición de las habilidades necesarias con la participación e implicación del niño, logrando así, que sea el propio niño quien descubra por sí mismo los procesos.

Es conveniente que los padres participen y colaboren en todo el proceso terapéutico siguiendo las instrucciones del terapeuta y realizando las actividades para casa que considere necesarias.

Fuentes:
-Guiadepsicologia.com
-Webconsultas.com

6 de julio de 2011

Niños que tardan en hablar se desarrollarán normalmente

Los bebés que no hablan para los dos años por lo general no están en riesgo de problemas conductuales o emocionales futuros como resultado, sugiere una investigación reciente.

Los niños que tienen retrasos en el habla pero no otros retrasos del desarrollo podrían exhibir algunos problemas conductuales o emocionales leves a los dos años. Pero el estudio halló que esos problemas no persisten una vez las habilidades lingüísticas del niño se ponen al día.

"Tener un hijo que no habla tanto como los demás puede ser muy perturbador para los padres. Nuestros hallazgos sugieren que no deben preocuparse demasiado de que un retraso en el habla a los dos años resulte en dificultades lingüísticas y psicológicas duraderas para el niño", apuntó el autor líder del estudio Andrew Whitehouse, profesor asociado y catedrático de psicopatología del desarrollo del Instituto Telethon de Investigación en Salud Infantil de la Universidad del Oeste de Australia en Subiaco.

Los resultados del estudio se publicarán en la edición de agosto de la revista Pediatrics, pero primero aparecen en la edición de internet el 4 de julio.

Hasta el 18 por ciento de los niños tienen lo que se conoce como un retraso del lenguaje expresivo, según la información de respaldo del estudio. El lenguaje expresivo es la capacidad de hablar. El lenguaje receptivo es la capacidad de comprender el habla y los gestos, según la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

Las habilidades lingüísticas de la mayoría de los niños eventualmente alcanzan las de sus pares, pero no estaba claro si esos retrasos en la capacidad de expresarse tendrían algún efecto duradero en los niños que hablan tarde o no.

Para tener una mejor idea de cómo el habla tardía podría afectar la salud psicológica posterior, Whitehouse y colegas pidieron a los cuidadores de más de 1,600 niños que completaran la Encuesta de Desarrollo del Lenguaje, y encontraron que 142 de los niños comenzaron a hablar tarde.

Los investigadores siguieron a los niños durante los próximos 17 años, llevando a cabo cinco evaluaciones del lenguaje y psicológicas adicionales, cada dos a tres años.

A los dos años, los que hablaron tarde tenían mayores niveles de problemas conductuales y emocionales, y Whitehouse dijo que los investigadores sospechan que el motivo de estos problemas a esa edad es que los bebés estaban frustrados por no poder comunicarse.

Dijo que estos problemas conductuales y emocionales no persistieron una vez los niños alcanzaron los hitos lingüísticos normales, y si los niños no tenían ningún otro retraso del desarrollo.

"Nuestros hallazgos sugieren que los padres no deben preocuparse demasiado de que hablar tarde a los dos años de edad resulte en dificultades lingüísticas y psicológicas persistentes en los niños. Hay evidencia sólida de que la mayoría de niños que hablan tarde alcanzarán las habilidades lingüísticas de otros niños", aseguró Whitehouse.

"Lo mejor que los padres pueden hacer es proveer un ambiente rico en lenguaje a sus hijos", añadió. "Eso significa sentarse en el suelo y jugar con el niño, hablarle, leerle, interactuar con el niño a su nivel".

"Esos hallazgos son tranquilizadores para los padres. Si los bebés solo tienen un retraso en el lenguaje expresivo, con frecuencia desaparecerá para la edad escolar. Y los antecedentes tempranos de retraso en el lenguaje por sí mismos no ponen a los niños en riesgo de problemas emocionales y conductuales posteriores", aseguró el Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Steven y Alexandra Cohen de Nueva York, en New Hyde Park.

Aunque este estudio no lo abordó, Adesman dijo que los retrasos en el lenguaje receptivo o la falta de respuesta son más preocupantes y se deben evaluar más. Estos son algunos de los hitos del lenguaje receptivo:

•A los 15 meses, un niño debe ser capaz de seguir una instrucción sencilla de un solo paso.

•A los 18, un niño debe saber apuntar a ciertas partes del cuerpo cuando se le pide que lo haga.

•A los dos años, un niño debe ser capaz de completar una dirección de dos pasos, como "recoge la pelota y tráemela".

•Los retrasos en la capacidad de respuesta incluyen no volverse cuando alguien menciona su nombre o no hacer contacto ocular, según Adesman.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

Via MedlinePlus