Pequeños Músicos

Porqué deberías apoyar el desarrollo de su talento

¿Tener un solo hijo

¿Cómo asumir tu decisión

La Sociabilización en los niños

¿Cómo ayudar a mi hijo a ser sociable...

El Bullying

¿Qué hacer cuando un hijo es victima.

Postres Fáciles

Torta super fácil de yogurt

Mostrando entradas con la etiqueta consejos para padres de hijos únicos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consejos para padres de hijos únicos. Mostrar todas las entradas

21 de abril de 2014

El peligro de la obesidad en los hijos únicos

Si tienes un hijo único es muy importante que vigiles mejor que nunca su alimentación, debido a que recientes estudios afirman que la estructura familiar puede influenciar en la obesidad infantil, por ejemplo, el Center for Disease Control and Prevention, en Estados Unidos reveló que los niños de familias de madres solteras, así como los hijos únicos, tienen un riesgo mayor de presentar obesidad  recién a partir de los 7 años, que los niños que viven con dos padres, hermanos u otros integrantes.


Por otro lado, la investigación Nutricion and Diabetes realizado por la Universidad de Gothenburg, Suecia, demuestra que el sólo hecho de ser hijo único aumenta en 50% el riesgo de ser obeso.

¿Cuáles son los factores de riesgo principalmente para los hijos únicos?

1. Consentirlo demasiado.

Los hijos únicos se convierten desde su nacimiento, en el centro de la atención y  cuidados, pero el "amor desmedido" puede dañar su salud. 
Si tienes un hijo único, debes poner atención a cuantos dulces, comida chatarra, o postres recibe, pero no sólo de ti sino del resto de los integrantes de la familia como sus abuelos y tíos.

2. Hábitos alimenticios. 

La alimentación de un niño es fundamental para el resto de su vida, de ella pueden depender futuros padecimientos. Aunque lo ames demasiado, no debes permitir que intercambie alimentos sanos por golosinas, tampoco que se salte comidas por preferir jugar. Debes aprender a ponerle límites.


3. Falta de actividad física. 

Según el estudio de la Universidad de Gothenburg, los niños en general y sobre todo los hijos únicos pasan menor tiempo haciendo actividades al aire libre como andar en bicicleta o practicar algún deporte. En cambio, les gustan los videojuegos o mirar televisión durante muchas horas pues jugar solos, les aburre.

4. Depresión y ansiedad. 

Aquellos hijos únicos que pasan muchas horas del día en compañía de adultos, pueden presentar signos de depresión pues no comparten su mundo simbólico con personas de su edad y absorben fácilmente las tensiones del mundo adulto. Esto puede llevarlos a consumir alimentos por ansiedad y afectar su metabolismo.
 

* México es el segundo país en el continente con más niños con sobrepeso; uno de cada tres niños de entre 5 y 17 años tiene problemas de obesidad.

Mi consejo es que si eres padre o madre de un hijo único, vigiles sus rutinas de ejercicio y sociabilización, el juego y por supuesto una alimentación sana y adecuada, pues esto sería crucial en esta etapa en la que están creciendo.



21 de marzo de 2014

¿Estaré educando bien a mi hijo único?

En la actualidad es muy común encontrar parejas que deciden tener un solo hijo: sus decisiones están basadas en muchas razones: situación económica, tiempo de los padres para cuidar a los hijos, políticas estatales,  por la facilidad de cuidar un hijo que dos o tres o por cualquier otra razón.

El hecho de ser hijo único no es un elemento que define por sí solo el futuro de un niño. Su evolución, como la de cualquier otro, depende de la educación que le den sus padres. El hijo único puede tener un desarrollo tan sano como el de un hijo con hermanos. 

¿Qué nos puede ayudar a educarlos bien?
  1. La relación madre-hijo desde los primeros días de vida es fundamental para la constitución subjetiva del niño. Es ella quien a través de sus caricias, miradas, palabras va moldeando en la psiquis del bebé su personalidad. Cada niño es único para su madre y la relación que se establece entre ellos es única y particular, tenga o no hermanos.
  2. Un niño que es criado rodeado de afectos, con una madre presente y atenta a las necesidades de éste, ofreciendo el espacio para que pueda descubrirse como un ser diferente a ella y con deseos propios será un adulto seguro de sí mismo. Recibir de pequeño todo el amor incondicional le da la posibilidad de más adelante poder separarse e independizarse de mamá sin angustia, porque sabe que ella está.
  3. Es importante estar atentos a medida que crece para que el niño vaya comprendiendo que no es el centro del universo y que, poco a poco, es él quien debe ir adaptándose a dicho universo y no a la inversa. Para ello, la puesta de límites con cariño es clave.
¿La soledad es característica en los hijos únicos, a diferencia de los que tienen hermanos?

El juego paralelo es natural e inevitable en los niños más pequeños. En una misma sala se pueden observar varios niños, pero cada uno jugando a su juego, con sus propias reglas y tiempos. Es a medida que crece que comienza el intercambio y el juego compartido con otros niños, ya que el chico debe tener desarrollada la capacidad de comprender ciertas reglas, la espera y el intercambio.
Una vez que el niño ingresa al jardín de infantes comienza su socialización con sus pares y el compartir pasa a ser un aprendizaje enriquecedor. En la temprana infancia es natural para cualquier niño, tenga o no hermanos, tener un fuerte sentimiento de posesividad y no querer prestar. "Es mío", suelen decir de todos sus juguetes. Este comportamiento tiene más que ver con un estado propio del desarrollo, relacionado también con la toma de conciencia de sí mismo, que con tener o no hermanos en casa.

El problema de crecer sin hermanos puede ser que todas las expectativas y las exigencias familiares estén puestas sobre él. Tal vez sea por eso que algunos estudios señalan que un hijo único crece con ideas de vencedor, debido a que sus padres proyectan en él sus propias ilusiones y siempre le exigen dar lo mejor de sí mismo. Pero nada es tan definitivo. Tanto los hijos únicos como los que tienen hermanos pasan por las mismas situaciones. No es posible medir las cualidades o defectos en relación a si un niño es hijo único o tiene hermanos.

Via

5 de noviembre de 2013

Ser una buena mamá y además libre de culpas

Nos sentimos mamás desde que sabemos que ellos viven dentro de nosotras y cuando vienen al mundo nos desvivimos por darles lo mejor o lo que realmente se merecen.
Pero, para variar el mundo nos quiere imponer "prototipos" o "modelos", en este caso un modelo de como ser una "buena madre".
El mundo o la gente nos impone una valla muy alta a la que hay que llegar para ser consideradas como tales, sino lo hago soy una "mala mamá", entonces me siento culpable y soy infeliz.

Ahora nos sentimos culpables de todo... 
  • Si tengo solo un hijo y no puedo tener más, soy culpable. 
  • Si mi hijo se enferma soy culpable por no haber prevenido la enfermedad.
  • Si mi hijo no quiere comer soy culpable.
  • Si mi hijo no quiere dormir solo, soy culpable
  • Si no pude darle el pecho, soy culpable.
  • Si trabajo todo el día y no estoy con mi hijo soy culpable
  • Si no le puedo dar a mi hijo muchos regalos, me siento culpable
Bueno podemos seguir aumentando la lista obviamente, el caso es en mi experiencia personal que tener sentimientos de culpa solo lograr arruinar tus días y las de tu familia. Seguir dando vueltas a la idea de "pude haber hecho más por mi hijo y no lo hice" solo consigue hundirte cada día un poco más.

El secreto para dejar a un lado toda esa culpa y disfrutar de nuestra faceta de madre es interiorizar que "somos ante todo seres humanos" y que no existe la madre perfecta.
Si puedes hacer algo más por el bienestar de tu hijo, es decir si está en tus manos mejorar la situación, entonces hazlo!. 

¿Tienes dudas sobre tu maternidad?, ¿piensas que estas haciendo algo mal?. Te animo a confiar más en ti misma y en tu instinto materno. Si hay alguien que puede cuidar a tus hijos del mejor modo posible esa eres tú. Si hay alguien que quiere el bienestar de tu hijo ahora y siempre, esa eres tú.


Por  tanto no dejemos que los demás decidan por nosotros, no dejemos que nos etiqueten o nos llamen "malas madres" y "egoistas". Defiéndanse! Tenemos derecho a ejercer libremente nuestra maternidad. Por ejemplo, si tengo un solo hijo por decisión propia, es mi decisión y soy yo la responsable de eso, el resto del mundo no. Sugiero además si está en tus manos, aléjarte de personas que fomenten el sentimiento de culpabilidad.

Si algo sale mal no es bueno pensar que somos las culpables de todo. Si hemos dado lo mejor de nosotras, si hemos dado todo el amor que se merecen nuestros hijos, si te has esforzado por darles una buena educación y el mejor cuidado, entonces eres una buena madre y no importa nada más.

Por lo tanto decidamos de una vez a quitarnos toda esa carga de nuestras espaldas y disfrutemos plenamente de nuestra maternidad.

Anny Velasco
Mi Hijo Único Blog

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...